{"id":502,"date":"2016-06-03T08:14:09","date_gmt":"2016-06-03T08:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/?p=502"},"modified":"2016-06-03T08:14:09","modified_gmt":"2016-06-03T08:14:09","slug":"el-sagrado-corazon-en-el-arte-cristiano-espagnol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/?p=502","title":{"rendered":"EL SAGRADO CORAZON EN EL ARTE CRISTIANO (espagnol)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si bien no es el coraz\u00f3n desde un punto de vista arqueol\u00f3gico un s\u00edmbolo eucar\u00edstico, sin embargo es muy interesante hablar del coraz\u00f3n en las primeras representaciones simb\u00f3licas de las l\u00e1mparas cristianas en \u00c1frica del norte. Podemos conjeturar con muchas razones a favor, que varios fragmentos de l\u00e1mparas cristianas encontradas en Cartago con el coraz\u00f3n como sujeto principal son unas de las primeras representaciones, en los inicios del cristianismo, del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hablar de una devoci\u00f3n o representaci\u00f3n del Sagrado Coraz\u00f3n desde temprana edad sonaba extra\u00f1o. Muchos fieles, de hecho, a inicios del siglo XX, consideraban la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n una nueva devoci\u00f3n, extra\u00f1a y por lo tanto se escandalizaban. El jueves 16 de octubre de 1919, octava de la fiesta de San Denis, d\u00eda del aniversario de la aparici\u00f3n de San Miguel y vigilia de la fiesta de Santa Margarita Mar\u00eda, en Montmartre en Francia, ten\u00eda lugar, la consagraci\u00f3n solemne de la espl\u00e9ndida bas\u00edlica dedicada en honor del Sagrado Coraz\u00f3n. Durante la ceremonia presidida por el legado pontificio, el Cardenal Vico, Monse\u00f1or Rumeau, obispo de Angers, en un gran discurso, hablaba del origen del culto al Sagrado Coraz\u00f3n, diciendo: \u201cOh vosotros que os escandaliz\u00e1is por aquello que llam\u00e1is una nueva devoci\u00f3n, os suplico remontad hasta la \u00faltima cena, donde San Juan inclino su cabeza sobre el Coraz\u00f3n de Cristo, y hasta el calvario, donde la lanza del soldado romano abri\u00f3 el Coraz\u00f3n de la adorable v\u00edctima&#8230; Ese es el primer fundamento de la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, devoci\u00f3n que estaba reservada hasta estos tiempos modernos para ver su completa realizaci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hist\u00f3ricamente el Coraz\u00f3n de Cristo, no parece haber sido objeto de un culto propio hasta el siglo XIII. Uno de los primeros en hablar de su culto fue San Paulino de Nola en el siglo V. Sin embargo las p\u00e1ginas m\u00e1s hermosas dedicadas al Sagrado Coraz\u00f3n fueron escritas por Santa Gertrudis en el siglo XIII y por Santa Matilde en el siglo X. He aqu\u00ed a modo de ejemplo algunas de las invocaciones piadosas de esas almas encendidas de amor por el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas: \u201cTe adoramos, oh Cristo, por la dulce melod\u00eda de tu Coraz\u00f3n\u2026 Te adoramos, oh Cristo, por la dulce armon\u00eda de tu Coraz\u00f3n\u2026\u201d. Y dirigi\u00e9ndose a Mar\u00eda, Santa Gertrudis le dice: \u201cOh Madre amada, yo os ofrezco el Coraz\u00f3n de vuestro divino Hijo lleno de toda felicidad. Os adoro y os saludo, Oh Madre de las bienaventuranzas, por el dulce Coraz\u00f3n de Jes\u00fas-Cristo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo toda devoci\u00f3n tiene necesidad de signos sensibles. Hablemos de las representaciones de esta devoci\u00f3n. En el libro de Santa Gertrudis y su vida interior, escrito por Dom G. Dolan, se habla de la historia del Sagrado Coraz\u00f3n y al mismo tiempo se trata sobre las representaciones en el arte cristiano de esta devoci\u00f3n. En este escrito, Dolan cita como ejemplo m\u00e1s antiguo de representaci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Cristo, un monasterio de Cartujos hacia el 1474, donde se puede ver una figura del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas tallada en los muros. Sin embargo, seg\u00fan una observaci\u00f3n del P. Delattre, en 1367, un rey de Portugal, Fernando I, representaba en su escudo de armas, dos corazones, de los cuales uno figuraba el Coraz\u00f3n de Cristo herido y el otro figuraba su propio coraz\u00f3n. Los dos corazones iban acompa\u00f1ados por la frase <em>\u201cCur non utrumque\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Seg\u00fan los estudiosos, no parece que esta representaci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas haya sido inventada por el rey Fernando, sino que esta representaci\u00f3n deb\u00eda tener un origen m\u00e1s antiguo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si buscamos la palabra \u201ccoraz\u00f3n\u201d en un diccionario de arqueolog\u00eda cristiana remont\u00e1ndonos a los primeros siglos, podremos constatar su ausencia o en algunos casos podremos leer que muchas veces lo que ha sido tomado como un coraz\u00f3n en las distintas inscripciones era solo un signo de puntuaci\u00f3n o una simple hoja de \u00e1rbol. Sin embargo no es el caso de las cer\u00e1micas y l\u00e1mparas cristianas en \u00c1frica del norte, en especial en T\u00fanez y Cartago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las l\u00e1mparas cristianas de Cartago, con sus distintos motivos, nos ofrecen cientos de ejemplos de corazones ocupando un \u201clugar secundario\u201d alrededor de un sujeto principal. Algunas veces rodean sujetos del Antiguo o Nuevo testamento y no solamente el c\u00e1liz o la cruz o los diversos monogramas de Cristo, sino tambi\u00e9n animales simb\u00f3licos como el pescado, el cordero, el le\u00f3n, el ciervo y aves emblem\u00e1ticas como la paloma, el pavo, el pelicano, el ave F\u00e9nix, etc.\u00a0 Ahora bien los corazones aparecen en estas l\u00e1mparas, como aparec\u00edan en otras, los pescados y otros motivos en torno a sujetos principales, simbolizando los fieles que ten\u00edan que mostrarse como otros Cristos, seg\u00fan la expresi\u00f3n de San Gregorio de Nysa: \u201cChristianus alter Christus\u201d. En este sentido, seg\u00fan el principio mencionado al inicio de este libro, los corazones representan al alma cristiana, al fiel cristiano. Sin embargo podr\u00eda objetarse que estos corazones son solamente decoraciones en las l\u00e1mparas. No creemos que esto sea as\u00ed. El lugar ocupado por los corazones acompa\u00f1ando un sujeto principal relacionado directamente con Cristo, parece bien revelar una intenci\u00f3n particular en los fabricantes y fieles a los que las l\u00e1mparas eran destinadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg?resize=253%2C405\" alt=\"Sacr\u00e9 Coeur de J\u00e9sus -Tunisie\" width=\"253\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg?resize=640%2C1024&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg?resize=187%2C300&amp;ssl=1 187w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg?resize=768%2C1229&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg?resize=94%2C150&amp;ssl=1 94w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-III.jpg?w=1305&amp;ssl=1 1305w\" sizes=\"auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px\" \/> <\/a><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-499\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?resize=255%2C406\" alt=\"Sacr\u00e9 Coeur de J\u00e9sus - Tunisie\" width=\"255\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?resize=644%2C1024&amp;ssl=1 644w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?resize=189%2C300&amp;ssl=1 189w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?resize=768%2C1221&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?resize=94%2C150&amp;ssl=1 94w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?w=1321&amp;ssl=1 1321w\" sizes=\"auto, (max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/> <\/a><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-498\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?resize=290%2C273\" alt=\"Sacr\u00e9 Coeur de J\u00e9sus - Tunisie\" width=\"290\" height=\"273\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?resize=1024%2C964&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?resize=300%2C283&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?resize=768%2C723&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?resize=159%2C150&amp;ssl=1 159w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?resize=150%2C141&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-I.jpg?w=1475&amp;ssl=1 1475w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como dijimos m\u00e1s arriba, los artistas cristianos de esta \u00e9poca, se inspiraban casi siempre de un pensamiento religioso en los motivos que usaban para decorar aun utensilios dom\u00e9sticos. Este tipo de documento arqueol\u00f3gico es poco conocido, y parece ser casi particular de Cartago y T\u00fanez, hecho que los hace mucho m\u00e1s preciados e importantes.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ahora bien para poder demostrar que el coraz\u00f3n haya representado tambi\u00e9n a Cristo y por lo tanto hablar de una antigua representaci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, era necesario encontrarlo ocupando en estas l\u00e1mparas el \u201clugar central\u201d en la parte superior, lo que llamar\u00edamos la plaza de honor. El P. Delattre tuvo la dicha de encontrar en sus numerosas excavaciones, en Cartago, un solo fragmento de una l\u00e1mpara del siglo V en cuyo centro se encontraba justamente un gran coraz\u00f3n encerrando una cruz. Para \u00e9l era un gran descubrimiento, ya que se trataba de un \u00fanico ejemplar del coraz\u00f3n como sujeto central, y por lo tanto como representaci\u00f3n explicita de Cristo. Lamentablemente no podemos ver cu\u00e1les son los motivos que rodeaban este dibujo central y que tal vez le hubiera dado tambi\u00e9n un sentido eucar\u00edstico, como lo era el pez rodeado de peque\u00f1os peces.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos descubrimientos, sin embargo, nos permiten formular algunas hip\u00f3tesis. Si los corazones que aparecen tan frecuentemente en las l\u00e1mparas cristianas de Cartago representan los fieles en su relaci\u00f3n con Cristo, que impedir\u00eda admitir que el deseo de figurar el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas se haya manifestado antes de la edad media? El P. Delattre cuenta que, leyendo el libro sobre el Reino del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, se dice que una de las maneras m\u00e1s antiguas de representar el Divino Coraz\u00f3n era justamente un coraz\u00f3n encerrando una cruz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Milagro eucar\u00edstico de Lanciano<a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Puesto que hablamos del Coraz\u00f3n de Cristo, quiero hablar del milagro eucar\u00edstico que toca particularmente ese Divino Coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La peque\u00f1a ciudad de Lanciano se encuentra a 4 kil\u00f3metros de Pescara Bari (Italia), que bordea el Adri\u00e1tico. En el siglo VIII, un monje basiliano, despu\u00e9s de haber realizado la doble consagraci\u00f3n del pan y del vino, comenz\u00f3 a dudar de la presencia real del Cuerpo y de la Sangre del Salvador en la hostia y en el c\u00e1liz. Fue entonces cuando se realiz\u00f3 el milagro delante de los ojos del sacerdote\u00a0: la hostia se torn\u00f3 un pedazo de carne viva; en el c\u00e1liz el vino consagrado en sangre viva, coagul\u00e1ndose en cinco piedrecitas irregulares de forma y tama\u00f1o diferentes. Esta carne y esta sangre milagrosa se han conservado, y durante el paso de los siglos, fueron realizadas diversas investigaciones eclesi\u00e1sticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.voxdomini.com.pl\/img\/hostia.jpg?w=980\" alt=\"http:\/\/www.voxdomini.com.pl\/img\/hostia.jpg\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quisieron en la d\u00e9cada de 1970, verificar la autenticidad del milagro, aprovech\u00e1ndose del adelanto de la ciencia y de los medios que se dispon\u00eda. El an\u00e1lisis cient\u00edfico de aquellas reliquias, que datan de trece siglos, fue confiado a un grupo de expertos de la universidad de Siena. He aqu\u00ed los resultados:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">&#8211; La carne es verdaderamente carne. La sangre es verdaderamente sangre. Ambos son sangre y carne humanas. La carne y la sangre son del mismo grupo sangu\u00edneo (AB). La carne y la sangre pertenecen a una persona VIVA.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">&#8211; El diagrama de esta sangre corresponde al de una sangre humana que fue extra\u00edda de un cuerpo humano ese mismo d\u00eda. La carne est\u00e1 constituida por un tejido muscular del coraz\u00f3n (miocardio). La conservaci\u00f3n de estas reliquias dejadas en estado natural durante siglos expuestas a la acci\u00f3n de agentes f\u00edsicos, atmosf\u00e9ricos y biol\u00f3gicos, es un fen\u00f3meno extraordinario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Otro detalle inexplicable: pesando las piedrecitas de sangre coaguladas, y todas de tama\u00f1o diferente, cada una de \u00e9stas tiene exactamente el mismo peso que las cinco piedrecitas juntas. \u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0Alugunas consideraciones finales :<\/span><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"color: #000000;\">La iglesia de Lanciano, donde se produjo el milagro, est\u00e1 dedicada a San Longinos, el soldado que traspas\u00f3 el Coraz\u00f3n de Cristo con la lanza, en la cruz. \u00bfCoincidencia?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">La constataci\u00f3n cient\u00edfica por los expertos de que se trata de carne y sangre de una persona viva, viviente en la actualidad, pues esta sangre es la misma que hubiese sido retirada en el mismo d\u00eda, de una persona viva.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Por lo tanto es la misma carne viva, no carne de un cad\u00e1ver, sino una carne animada y gloriosa, que recibimos en la Eucarist\u00eda, para que podamos vivir la vida de Cristo.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Un hecho impresionante: la carne que est\u00e1 all\u00ed es carne del coraz\u00f3n. No es un m\u00fasculo cualquiera, pero del m\u00fasculo que propulsiona la sangre y, en consecuencia, la vida.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Creo entonces, que este Coraz\u00f3n eucar\u00edstico tiene muchas cosas para decirnos, y por eso, del mismo Coraz\u00f3n de Cristo podemos escuchar\u00a0: \u201cPres\u00e9ntame un coraz\u00f3n amante y comprender\u00e1 lo que digo. Pres\u00e9ntame un coraz\u00f3n inflamado en deseos, un coraz\u00f3n hambriento, un coraz\u00f3n que, sinti\u00e9ndose solo y desterrado en este mundo, est\u00e9 sediento y suspire por las fuentes de la patria eterna, pres\u00e9ntame un tal coraz\u00f3n y asentir\u00e1 en lo que digo. Si, por el contrario, hablo a un coraz\u00f3n fr\u00edo, \u00e9ste nada sabe, nada comprende de lo que estoy diciendo\u201d<a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Delattre, Louis, <em>La repr\u00e9sentation du C\u0153ur de J\u00e9sus dans l\u2019art chr\u00e9tien<\/em>, Tunis, 1927.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Tomamos los datos del sitio\u00a0: http:\/\/webcatolicodejavier.org\/lanciano.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> San Agust\u00edn, <em>sobre el evangelio de San Juan<\/em>; 26, 4-6: CCL 36, 261-263.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si bien no es el coraz\u00f3n desde un punto de vista arqueol\u00f3gico un s\u00edmbolo eucar\u00edstico, sin embargo es muy interesante hablar del coraz\u00f3n en las primeras representaciones simb\u00f3licas de las l\u00e1mparas cristianas en \u00c1frica del norte. Podemos conjeturar con muchas razones a favor, que varios fragmentos de l\u00e1mparas cristianas encontradas \u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/?p=502\">Continuer \u00e0 lire<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":499,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[98],"tags":[143,148,147],"class_list":["post-502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-art-chretien","tag-arqueologia-cristiana","tag-arte-cristiano","tag-sagrado-corazon"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/archeologiechretienne.ive.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Sacr%C3%A9-Coeur-de-J%C3%A9sus-II.jpg?fit=1321%2C2101&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5FzU9-86","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=502"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":503,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/502\/revisions\/503"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archeologiechretienne.ive.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}